Al fracasar el concepto original, se buscó un nuevo uso y en 2003 fue adquirido por el consorcio malayo Tanjong PLC/Colin Au, que lo transformó en parque acuático. En 2019 el parque cambió de propietario y desde entonces pertenece al grupo español Parques Reunidos. Es el cuarto edificio más grande del mundo por volumen utilizable: en su interior cabrían ocho campos de fútbol o la Estatua de la Libertad en pie.
La intervención, en construcción desde 2021 bajo la dirección de Artytech2, se centra en la envolvente exterior de las antiguas puertas móviles del hangar: se suprime su movilidad y lo que era un mecanismo pasa a ser piel fija. La decisión se apoya en una justificación estructural de las soluciones aplicadas, con los resultados obtenidos en túnel de viento y el análisis de los estudios de cálculo estático realizados previamente.
El aluminio es el material que devuelve esa fachada. Su relación entre resistencia y peso permite renovar una superficie de gran desarrollo sin incrementar de forma apreciable la carga sobre una estructura heredada que no se modifica; su comportamiento frente a la corrosión y el mantenimiento reducido responden a un edificio de acceso difícil y uso continuo. La nueva piel se resuelve en chapa de aluminio sobre subestructura anclada a la estructura existente, con juntas y despieces ajustados a la geometría curva del hangar.
La obra se ejecuta con el edificio en funcionamiento. El «Dome» no interrumpe su actividad, y esa condición de uso permanente gobierna tanto los medios auxiliares como la secuencia de montaje, planteada por módulos y por fases sobre la geometría existente.